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IMÁGENES DE LO SURREAL EN SALA COLLAHUASI

Por ICG - 20 de Noviembre, 2006, 22:06, Categoría: General

IMÁGENES  DE LO SURREAL EN SALA COLLAHUASI:
L’INFERNO Y UN PERRO ANDALUZ
CICLO DE CINE CLÁSICO EN IQUIQUE
 
VIERNES 24 DE NOVIEMBRE, 20:00 HRS.
SALA COLLAHUASI, BAQUEDANO Y WILSON, IQUIQUE
ENTRADA LIBERADA
 
Dante Alighieri, poeta nacido en 1265 y fallecido en 1321, creador de “ La Divina Comedia ” uno de los poemas épicos mayores de la literatura universal, obra escrita en toscano, lengua originaria del italiano actual, y que narra la historia a través de tres personajes principales: Dante, que personifica al hombre, Beatriz, que personifica a la fe, y Virgilio, que personifica a la razón. La composición del poema esta rigurosamente ordenada por la simbólica representación del número tres con toda su significación sagrada.
Es un texto mayor, acicate de numerosas obras de arte en el mundo, indispensable de leer para quien se interesa en la poesía y que en Chile destacó el poeta Raúl Zurita.
 
La aparición del cine a principios del siglo XX hace tomar conciencia a los estados sobre la importancia y urgencia de su uso para la  “ilustración” de las gentes. “ La Comedia ” para Italia es el poema mayor. El estado italiano en esos albores del siglo se muestra interesado en rodar sucesos de la antigüedad, dada la gran posibilidad comunicativa y formadora de la naciente cinematografía. Además el pueblo italiano vive rodeado de historia teniendo un entorno inmediato para rodajes de exteriores, vestigios de la que ha sido la civilización más poderosa del mundo antiguo.
El filme “La conquista de Roma” (Alberini y Santoni, 1905), supone el inicio de esta iniciativa impulsada por el aparato de cultura del estado italiano, continuando con “ La Odisea ” (Adolfo Padovan, 1908), basada en el texto homérico y utilizando recursos aprendidos de las experimentaciones de Georges Melies. Continúa “Edipo Rey” (1909) dirigida por De Liguoro. El éxito sobre todo en los públicos extranjeros fue inmediato. Los productores recurren al pasado histórico, a la sugerente mitología y adaptan  textos de sus clásicos. Extiende esta línea “L’Inferno” (1911), epopeya del cine mudo basada en el poema de Dante Alighieri, producción encargada a un equipo que en su dirección asumen Francesco Bertolini, Adolfo Padovan y Giuseppe De Liguoro, quién ya contaba con un prestigio por su trabajo de producción y actuación en el teatro clásico.
En el filme este equipo retrata al Dante, actuado por De Liguoro, quien es acompañado por el poeta Virgilio en una visita al infierno y el purgatorio, para expiación de sus pecados. La iconografía que desarrollan los cineastas está basada en las ilustraciones de Gustavo Doré para una edición del poema, creando una película llena de demonios, fieras, fuego y azufre, en donde Dante y Virgilio van encontrando a una gran cantidad de personajes de la historia universal y a contemporáneos suyos. Para los que conocen el cine de Pier Paolo Pasolini, darán cuenta de las variadas  referencias que este hace a esta película de 1911.
Este filme fue la primera producción de larga duración producida en Italia, en donde De Liguoro, Bertoloni y  Padovan trabajaron por más de tres años con un equipo de más de 150 personas y con el más alto presupuesto del momento. Lo que se ha editado hoy es una restauración de varios fragmentos encontrados, entre los que destaca una gran cantidad de metros del filme descubiertos por los alemanes ”Tangerine Dream” en las bodegas de un museo en Londres, y con el que logran una restauración que según los expertos logra reproducir la experiencia visual sobrecogedora de la edición original. La música del filme que suma Tangerine Dream esta basada en una elaboración sobre la misma obra literaria, y aunque no siendo la mejor obra del grupo electrónico alemán desarrolla un aporte significativo al relato y continuidad del filme.
 
Para comprender el alguna medida el esfuerzo creativo de Luis Buñuel vale conocer la anécdota que cuenta cuarenta años después de la primera exhibición de “El Perro Andaluz”, el escritor Carlos Fuentes. El reescribe lo dicho por el aragonés: “Si se le permitiera al cine, sería el ojo de la libertad. Por el momento podemos dormir tranquilos. La mirada libre del cine está bien dosificada por el conformismo del público y por los intereses comerciales de los productores. El día que el ojo del cine realmente vea y nos permita ver, el mundo estallará en llamas.”
Nunca he podido ocultar mi admiración por la obra y la actitud como artista de Luis Buñuel, que nace un 22 de febrero de 1900 que sin discusión ha sido el mayor director cinematográfico español. La perfecta unidad de su obra cinematográfica nace de una persistente valoración sobre la utilidad del cine como recurso para la toma de conciencia y logro de la felicidad humana, y de una actitud radical ante la habitual aculturación en que caen los artistas cuando son absorbidos por los poderes o el mercado. Sus tres primeras películas proponen las tres provocaciones que Buñuel desarrollará a lo largo de todo su trabajo. La respuesta, psicológica, erótica o social a sus inquietudes estará abordada desde la lucha de impresiones opuestas. La mirada insatisfecha, condenada, contra la mirada consagrada y conformista. La visión buñueliana del mundo total, revolucionario, contra la ceguera del orden establecido. Desde  “Un Chien Andalou”, ha concebido la pantalla o la mirada como un ojo dormido que solo puede ser despertado por una cámara que haga las veces de una filosa navaja.
En este texto no me extenderé en la obra de Luis Buñuel, el mayor cineasta español, dado que abrigamos la esperanza de poder continuar con un ciclo dedicado a una parte de su obra. Solo mencionaremos que el desafío como gestor cultural siempre lo obliga a uno a desarrollar una propuesta de difusión para cualquier tipo de expresión artística que tenga los mayores niveles de coherencia en acuerdo al material que ha sido posible conseguir.  El Ciclo de Cine Clásico de siete exhibiciones que cerramos con la exhibición de “El Perro Andaluz” de Buñuel y Dalí y “L’Inferno” de trio Bertolini, Padovan y Di Liguoro, permite, con miradas estéticas diferentes acercarse a la filmografía en la que es la imaginación la  levadura de la producción de la obra. Los italianos soportados por la solidez del poema dantesco y los españoles desarrollando los primeros bocetos del imaginario surrealista. Un camino hacia la representación del mundo surrealista.
 
Iván Cárdenas González
 
Auspician:
COMPAÑÍA MINERA COLLAHUASI S.C.M.
UNIVERSIDAD DE TARAPACÁ
Patrocina:
DIARIO LA ESTRELLA DE IQUIQUE
Produce:
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